El fabricante automovilístico ha explicado que acepta la multa y “reconoce su responsabilidad”
Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles del mundo fue condenado este miércoles por la fiscalía de Braunschweig a pagar una multa de 1.000 millones de euros a causa de la manipulación que realizó la empresa en las emisiones de gases en los motores diésel y que fue denunciado por las autoridades estadounidenses en septiembre de 2015.

Poco después de que la fiscalía anunciara la drástica medida en contra de la empresa, Volkswagen ha emitido un comunicado donde explica que acepta la multa. «Volkswagen acepta la multa y, con ello, reconoce su responsabilidad», señala el comunicado, en un mea culpaque llega casi tres años después de que la firma admitiese haber instalado un software destinado a manipular las emisiones de gases tóxicos en casi 11 millones de vehículos.