Los vehículos al final de su vida útil son aquellos vehículos que se han convertido en residuos y por lo tanto pasan a ser tratados como tales en cuestión de normativa, reciclaje y tratamiento.
Uno de mis momentos favoritos en la infancia era, cuando íbamos en familia de viaje, pasar por delante de desguaces, campos enteros llenos de coches unos encima de otros con trocitos de metal por todas partes y piezas, muchas piezas, e imaginar que era una científica (de aquella ni siquiera sabía que existían los ingenieros) que cogía todas aquellas cosas para crear máquinas imposibles o cohetes para ir al espacio.
El paisaje ahora ha cambiado y no es tan sencillo encontrarse todo ese montón de chatarra de forma visible (y tan descuidada y ambientalmente terrorífica) como era antes. Y los desguaces se llaman CAT (Centro Autorizado de Tratamiento) que suena como mucho más limpio y molón.
Pero, ¿te has preguntado qué pasa con tu coche cuando acaba
en el desguace?